M iembros del Congreso se alzaron en contra los uniformes hechos para los atletas que representarán a los Estados Unidos, ya que estos fueron fabricados en China.

“Estoy muy disgustado. Creo que los integrantes del comité olímpico deberían estar avergonzados. Creo que deberían agarrar todos los uniformes, hacer una gran montaña, quemarlos y comenzar de nuevo”, señaló el senador Harry Reid.
“A diferencia de la mayoría de los equipos olímpicos del mundo, el de Estados Unidos está financiado con recursos privados y estamos agradecidos por el apoyo de nuestros patrocinadores”, señaló el portavoz del Comité Olímpico Estadounidense, Patrick Sandusky, en un comunicado.
El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, simplemente declaró respecto del comité olímpico estadounidense que “uno pensaría que ellos tendrían dos dedos de frente”.


