E stos no son inodoros comunes. Uno utiliza energía de microondas para transformar los desechos humanos en electricidad. Otro captura la orina y la utiliza para la descarga. Uno más convierte el excremento en carbón.

Todos son parte de una competencia convocada por la Fundación Bill & Melinda Gates para reinventar el inodoro para las 2,600 millones de personas de todo el mundo que no tienen acceso a servicios sanitarios modernos.
Científicos de todo el mundo han aceptado el reto y la fundación anunciará qué proyectos recibirán más dinero para llevar sus ideas del laboratorio a las ciudades.
Para aprobar el umbral de la fundación, el nuevo inodoro debe funcionar sin agua, electricidad o un sistema séptico, no descargar contaminantes, de preferencia captar energía u otros recursos y operar con un costo de 5 centavos de dólar por día.
La fundación espera probar en campo sus primeros prototipos en los próximos tres años. La mayoría de los prototipos que están exhibidos esta semana en el jardín de la fundación en Seattle convierten el desperdicio en energía.


